CATA DE VINOS ELABORADOS POR AMATEURS EN LA ESTACIÓN ENOLÓGICA DE FELANITX

Que el mundo del vino está en expansión en Baleares es bien sabido, aumento de hectáreas cultivadas y de bodegas en activo, de los diez de hace treinta años a los casi cien actuales son cifras que hablan solas. Pero el fenómeno también ha llegado a los aficionados y con fuerza. Cada vez son más que aprovechando los espacios que puedan aprovechar de sus casas elaboran el propio vino que ahora llamamos vino de portalón. Primero le dijimos vino de aficionados, posteriormente vinos caseros y ahora coge fortuna el nombre de vino de portón porque muy veces es en este lugar de la casa donde el vinatero aficionado puede instalar garrafas y botas necesarios. Para los diccionarios portón es una puerta grande, el uso popular es una sala donde bandos dejaban los carros y ahora los coches, una cochera. Y, además tiene un toque de modernidad. No cuesta ligar la portalón con el espacio que Steve Jobs, el inspirador de Apple, construía sus primeros ordenadores.
Esta fin de semana ocho vinateros amateurs provenientes de diversos pueblos del plan de Mallorca han ofrecido sus vinos a un grupo de más de cincuenta personas convocadas para considerar la calidad de sus elaboraciones. De Vilafranca, Joan Jaume; de Petra, Toni Vanrell y jaume Moragues; de Manacor, Toni Llinàs; de Alqueria Blanca, Miquel Rigo y de Felanitx, Albert Shuhaibar, Miquel Bennàssar, Jaume Rigo y Tomeu Cerdà. Los vinos fueron presentados por cada uno de los autores, posteriormente probados y fueron comentados por el enólogo Miquel Gelabert Miquel, de la bodega Miquel Gelabert de Manacor quien además aclaró muchas de las dudas que tenían los elaboradores así como les dio consejos para mejorar su calidad o conseguir aromas y sabores diferentes.
A todos los asistentes les sorprendió la calidad de los vinos de la cata. Desde los que se iniciaban este año con el primer vino que han elaborado hasta los que años que se dedican. Se presentó un vino blanco, un blanco elaborado con variedades tintas. El resto eran vinos tintos elaborados con diversidad de uvas, pero entre los que destacaban los autóctonos Callet y manto negro y las variedades francesas: Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah. La mayoría de ellos hechos mediante coupages que combinaban las variedades francés y autóctonas, pero también algunos varietales.
Como resumen de la actividad hubo una petición de muchos de vinateros en demanda de que la denominación de origen organice cursos para formar a los aficionados ya que hasta ahora se basan solo en su experiencia acumulada al vinificar una añada tras otra