¿Cómo se autorizan las nuevas variedades de vid?

20/12/2020. Carme Garau / ABR. Comunicación: videmallorca@gmail.com

Póster sobre las variedades de viña autóctonas elaborado por el IRFAP


En el artículo anterior se comunicaba que habían sido autorizadas tres nuevas variedades de vid para vinificación: Callet negrella (antes llamada, Callet de Cas Concos), esperó de gall, mancès de Tibús. Inmediatamente surgieron las preguntas: ¿Po qué es que no se autorizan todas las variedades de vid que se han cultivado históricamente en Mallorca? ¿Qué tienen de diferente las variedades autorizadas respecto de las que no están? Intentamos contestar a estas cuestiones relatando el camino que debe seguir cada variedad para ser autorizada.
En primer lugar, el organismo encargado de hacer el trabajo de selección de las nuevas variedades es el IRFAP (Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera), instituto dependiente de la Conselleria d’ Agricultura, Pesca i Alimentació. Y los requisitos que deben cumplir los requisitos establecidos por la OEVV (Oficina Española de Variedades Vegetales).

  1. En primer lugar, se debe conocer e identificar la variedad a aprobar. Se debe plantar en el banco de germoplasma del IRFAP y se hará la descripción ampelogràfica y genética. Y el trabajo más intenso es demostrar que estas plantas no tienen virus en su interior. La mayoría de plantas de Baleares los tienen. En el caso de que la los tenga se deben eliminar los virus, tarea que se realiza en la UIB. Esta fase dura una serie de años.
  2. Cuando se ha conseguido tener alguna planta libre de virus se multiplicará hasta conseguir 10 plantas diferentes libres de virus e injertadas sobre el pie 110-R certificado, según establece la normativa. Este proceso puede durar 2 o 3 años.
  3. Conseguidas estas plantas se envían a la OEVV que las planta en su colección de referencia y hace un seguimiento durante cinco años para ver cómo se comporta la planta y, especialmente, se comprueba que no tenga virus. Superado este estudio la variedad se inscribe en Registro de Variedades Comerciales del Ministerio.
  4. Entramos en la fase final. Comienza un estudio de cinco años en la que se planta en varios viñedos de Mallorca como planta experimental. Se hacen vinificaciones durante estos cinco años y se comprueba las características y calidad de estos vinos. Superada esta fase la Conselleria procede a su autorización definitiva. Como vemos un proceso largo que dura al menos diez años.
  5. Una vez está autorizada la variedad los consejos reguladores de vino pueden decidir incluirla entre sus variedades protegidas. Por eso el mismo consejo regulador tiene que hacer un estudio para comprobar que el vino que produce esta variedad cumple los parámetros químicos y organolépticos establecidos en. sus pliegos de condiciones
Andreu Majoral en una viña de gorgollassa