DIETARIO DE VENDIMIA 11. Bajada del precio de la uva, un aviso

Estamos en plena vendimia y uno de los temas recurrentes de cada año es el precio al que se paga la uva. Este año la noticia es más comentada porque toda la Península los precios van bajando de manera alarmante, se supone que en torno al 15% o más, en un año en que curiosamente las producciones son más cortas en kilos y la uva es de alta calidad. Contradicción evidente.

La polémica saltó a Cataluña por las grandes empresas dedicadas al cava. Freixenet paga entre 0,27 y 0,33 € / kg. Codorniu, entre 0,35€ / kg y 0,44 el ecológico. La DO Cava en Extremadura es peor, se paga a 0,2 € / kg. Frente a los grandes está el grupo Corpinnat y los pequeños productores que han aconsejado pagar entre 0.65-0.7 €, precios habituales de años anteriores. En Navarra el precio medio está en 0,40 €. El palomino para elaborar los famosos vinos de Jerez se paga a 0,36 €. Hay lugar peores: Requena- Utiel, se paga a 0,25, Castilla-La Mancha, Valdepeñas y otros lugares donde los precios que se pagan son de escándalo. Se paga entre 0,023 y 0,27 € / kg (airén, tempranillo o garnacha). Evidentemente, estos precios están por debajo de los costes de producción. Se considera que el precio mínimo para ser rentable el cultivo de la uva debería ser de 0,5 euros /kg.

Los factores provocadores de esta bajada son diversos. Un primer factor es el control que ejercen los grandes grupos encima de la producción de uva: Henkel- Freixenet, Raventós-Codorniu, Félix Solís o García Carrión, por ejemplo. Muchos de viticultores tienen toda su producción comprometida con estas empresas y, sobre todo, no tienen posibilidades de vender a otros. El control es absoluto y los precios a la baja, la consecuencia. Las grandes empresas se justifican alegando que es preciso bajar los precios de sus productos en el mercado. El exceso de oferta también juega un papel importante.

Al pagarse precios por debajo de los de producción ya no se trata justo de una cuestión económica, sino de dignidad. El agricultor debe poder vivir de su trabajo dignamente y no ser una pieza más del engranaje de enriquecimiento de unos pocos aprovechándose de que no tienen escapatoria. Otra consecuencia es la bajada de calidad de la uva, base para hacer buen vino. En la viña se dedica la mínima atención. Ante la situación hay manifestaciones y huelgas propuestas, para el 5 de septiembre en varias zonas de cultivo.

Y en Mallorca y Europa cuál es la situación?