El míldiu (2). Alerta! Se ha detectado la primera mancha de mildiu

30/04/2020 Comunicación: videmallorca@gmail.com

Imagen del envés de la hoja en la que se puede apreciar la típica pelusa blanca formada por los esporangios de la hoja. Foto realizada ayer, 29/04/2020


En la entrega anterior sobre el mildiu explicábamos la importancia de la detección rápida de esta enfermedad. La semana pasada se dieron las condiciones para que se produjera la primera presencia del hongo, así que los viticultores se pusieron muy atentos a la posible aparición del hongo y, también, que si era posible nos hicieran llegar imágenes del ataque. El hongo no ha fallado a la cita y los viticultores tampoco. Podemos observar los primeros ataques del año.

Otra imagen del envés de la hoja. 29/04/2020


Volvemos al ciclo biológico del hongo. Las esporas que ahora han germinado provienen de las formas de resistencia sexual (oósporas) que han pasado el invierno en las hojas. Este primer ataque no tiene importancia como enfermedad, pero sí como aviso de que el hongo, si se dan las condiciones de tiempo atmosférico favorables puede atacar. Para detectar estas primeras manchas se precisa de mucha experiencia y conocer muy bien las viñas que se trabajan porque son difíciles de detectar. Los viticultores, como el buscadores de setas que saben dónde están los agrios, también saben cuáles son las cepas más propensos a recibir el primer ataque.

Imagen del haz de la hoja con la mancha Tranlúcida y amarillenta típica del mildiu. Foto realizada en un viñedo el año pasado, 2019.


Las esporas que han germinado han emitido unos filamentos, llamados hifas, que entran en el interior de las hojas a través de los estomas y crecen entre los tejidos internos de la hoja. Al conjunto de hifas que se forma en el interior de la hoja se le da el nombre de micelio. El aspecto que tiene el ataque del hongo en el anverso de la hoja es de unas manchas translúcidas amarillentas (como una gota de aceite sobre un papel blanco). En el reverso de la hoja aparece una pelusa blanca formada por los esporangios que producirán las esporas, en cantidad de millones, que transportadas por el viento pueden reproducir la enfermedad en muchos de cepas. Y además pueden tener sucesivas generaciones.
Mañana hablaremos del segundo ataque y de la defensa contra la enfermedad.