La estación enológica


Queremos que conozca la estación enológica un trozo muy importante de la historia ubicado en Felanitx

Desde principios del siglo XX hay dos edificios singulares en Felanitx que tutelan la memoria del vino en la comarca. De un lado la poderosa construcción del Celler Cooperatiu de trágica memoria. Del otro, el de la Estación Enológica. Los dos constituyen la foto fija de la historia vitivinícola de aquella época. En ambos casos hoy en dia han perdido la función para la que habían sido creados. Mientras el magnífico edificio sede del Sindicat que diseñó el arquitecto Guillem Forteza sobre la colina que domina Felanitx espera un proyecto que lo rescaté del abandono, el de la Estación Enológica del ingeniero Antoni Ballester, ha corrido distinta suerte. Desde su construcción en 1913, el edificio que abre su puerta principal al Paseo Ramon Llull ha vivido un siglo y distintas etapas han marcado su historia, desde el proyecto original dedicado a la tarea científica, pedagógica, divulgativa, hasta hoy que ha sido reutilizado parcialmente para alojar distintos servicios públicos.

Pero como no hay mal que cien años dure, el Ayuntamiento ha puesto en manos de la DOP Pla i Llevant una de las dependencias que quedaban por aprovechar, en una fachada lateral y así, la antigua casa del portero se transforma en la nueva sede del Consejo Regulador. Las obras de rehabilitación de un espacio que en su dia se concibió como auxiliar van dando forma a las futuras dependencias. El estudio de arquitectura AULETS que se ha comprometido con el proyecto se encuentra con algunas limitaciones que determinan su trabajo: la estructura del viejo edificio que hay que aprovechar, el presupuesto muy ajustado que se ha podido dedicar a la obra y el tiempo, que anda pisando los talones del equipo técnico. La rehabilitación se plantea muy respetuosa con la idea de la construcción original. Así, se mantiene la fachada exterior i la distribución interior en casi todos los detalles. Sólo se añaden los elementos de modernización y de accesibilidad necesarios para su nuevo uso. La escalera se completa con un ascensor para acceder a la planta superior en la que se localizará la sala de actos y una sala para reuniones. Abajo las oficinas, a pie de calle y un espacio para las catas. Se intenta trabajar con los materiales originales:
la piedra, el mortero de cal, el hierro y el hormigón. Para ello se ha implicado en los trabajos de reconstrucción a los industriales de la comarca para conseguir reproducir en lo posible la idea y los materiales originales. Hay otro criterio que rige la obra y es el de la sostenibilidad: materiales y planteamientos técnicos que reduzcan el consumo energético y la utilización, en lo posible de materiales que no tengan que ver con los derivados del petróleo. Cuando dentro de unos meses, la D.O Pla i Llevant se traslade a su nueva sede deberá tener un recuerdo para los “padres” de ese edificio, la antigua Estación Enológica: Antoni Ballester y el ingeniero agrícola que hizo casi todo por el sector vitivinícola de la comarca a principios del siglo XX y que dirigió la Estación desde 1913, Ernest Mestre Artigues, don Arnesto. De esta manera aquella institución que estuvo en el origen de la recuperación de la viña y de los vinos de Felanitx y de la economía del pueblo encuentra hoy un eslabón para asegurar la continuidad y recupera parte de su dignidad perdida gracias a la iniciativa que le permite acoger de nuevo una institución ligada al vino: la sede del Consell Regulador de la DOP Pla i Llevant.