03/04/2020 Comunicación: videmallorca@gmail.com

Las viñas han iniciado con fuerza su camino que culminará en la vendimia. El ciclo es largo y las cepas precisan de mucha atención. Durante el descanso de invierno se podaron y con el inicio de la primavera sacaron las primeras hojas y reiniciaron su ciclo.
La poda es importante para controlar la vitalidad de la planta. De este modo se dejan las yemas adecuadas para que la planta vaya creciendo y se consiga una producción de calidad. Las cepas si se dejaran crecer todo lo que quisieran tendrían una producción más elevada, pero para mantener la calidad es necesario limitar la cantidad de uva que producen. Por esta razón la normativa de la DO limitado la producción de cada variedad. Por término medio unos 9000 kilos por hectárea.
Pero la planta es vigorosa y abre nuevos caminos para canalizar su metabolismo. Forma nuevas yemas en diversas partes de su cuerpo. Estas yemas limitarían el crecimiento de las yemas que ha seleccionado el viticultor para que sean los que den los frutos. La operación de quitar estas yemas recibre varios nombres en castellano: esporgar, espurgar, espurugar o poda en verde. Como se puede ver en el vídeo que sigue el trabajo se hace a mano. Se puede observar cómo un operario cepa por cepa y elimina las yemas que no interesan.








