10/02/2022. ABR. Comunicació: web@doplaillevant.com

En las bodegas de Toni Gelabert y de Can Majoral siguen una tradición desde hace una quincena de años, se reúnen dos veces al año, una vez en cada bodega, para hacer lo que llaman una cata de botas. Se trata de evaluar qué influencia tienen las botas sobre las características del vino nuevo que preparan para salir al mercado y si ésta es positiva. El motivo de hacer la cata es que todos los vinos blancos de añada que sacan hacen la crianza, de unos cinco meses, en botas nuevas y quieren asegurarse de tener los mejores resultados para poder aplicarlos en añadas siguientes.
La experimentación ha consistido en probar los vinos de las variedades giró ros, macabeo, prensal, viognier y chardonnay que han sido elaborados por igual. Una vez vendimiada la uva y pasado por la prensa se puso en botas en las que realizó la fermentación y en las que ha hecho una crianza aproximada de cinco meses. Las botas son de origen francés y español de primer año y de tostado medio, provienen de distintos bosques franceses y europeos. Al terminar esta crianza pasarán un tiempo en depósitos de acero y posteriormente será embotellado. Los probamos en el momento previo a pasar a los depósitos.

Aparte de los objetivos generales expresados, elección de botas y aumento de calidad, este tipo de cata da mucha información respecto al tiempo conveniente de crianza en bota, tipo de vinificación, tostados de las botas más adecuado, sistemas de vinificación, elección de los robles más adecuados y, por supuesto, elige las casas elaboradoras de botas más acertadas para hacer el vino que se busca. Este año, la valoración general ha sido positiva por todos los tipos de bota usados. Cada una de ellas resalta aspectos distintos del vino. Podemos destacar los términos calificativos usados por los catadores de esta sesión aplicados a los diversos vinos: buena acidez; buen aroma; largo en boca; vino de aroma largo, pero más corto en boca; sequedad elegante; frescos; afrutados; elegancia general; untuosos; glicéricos; elevada complejidad; aromas intensos; fruta blanca; toques muy ligeros de madera; golosinas; bueno de beber; se nota más el tostado que la madera; vino elegante; muy limpio; vino muy equilibrado Estas valoraciones sirven para tomar decisiones no justo sobre el tipo de bota, sino sobre el tiempo de crianza, tipos de vinificación o intensidad del tostado. Al haber probado cada vino de manera individual se hace un coupage con los visn de las diferentes botas, esta mezcla destaca.
Una vez realizada la cata los bodegueros toman buena nota de todos los comentarios hechos y llega el momento de tomar decisiones. En palabras de Toni Gelabert se trata de conseguir vinos equilibrados que es un juego entre la estructura, el grado y el acidez. Estos factores bien integrados son los que dan calidad al vino y pueden hacer que los vinos tengan una vida más larga.
Cata realizada por Toni Gelabert, Andreu Oliver Oliver, Andreu Oliver Tril, Xesca Gelabert, Sebastià Nadal, Toni Truyols y Antoni Bennàssar







