20/08/2026. BMA. Comunicación: promocio@doplaillevant.com

Durante dos días, las oficinas del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Pla i Llevant han acogido la visita de Davide Bortone, director de Winemag.it y miembro del Ordine dei Giornalisti della Lombardia, que ha realizado una extensa cata de vinos de Mallorca con el objetivo de conocer de primera mano la diversidad y la personalidad de la vitivinicultura de la isla.
A lo largo de las dos jornadas, Bortone ha catado 139 referencias de vino, procedentes de más de 40 bodegas de Mallorca, en un recorrido que ha incluido espumosos, vinos blancos, rosados, tintos y vinos dulces.
La sesión ha permitido realizar una amplia aproximación a la realidad vitivinícola mallorquina y, especialmente, a los vinos amparados por la DO Pla i Llevant.
Una amplia representación de los vinos de la DO Pla i Llevant
Una parte importante de las 139 referencias catadas corresponde a vinos de la DO Pla i Llevant, lo que ha permitido a Bortone profundizar en la diversidad de perfiles y estilos que ofrecen las bodegas de la denominación.
La cata ha incluido diferentes variedades y tipos de vinos, desde espumosos y blancos hasta rosados y tintos, sin olvidar los vinos dulces, mostrando así la capacidad de las bodegas de la DO Pla i Llevant para elaborar vinos muy diversos sin renunciar a su identidad territorial.
Este recorrido ha sido también una oportunidad para descubrir diferentes maneras de interpretar el territorio, con vinos que ponen en valor tanto las variedades propias de Mallorca como las diferentes expresiones que pueden alcanzar en función de la elaboración y de su origen.

“Vinos únicos, con una esencia propia”
Durante las sesiones de cata, Davide Bortone ha compartido diversas impresiones sobre los vinos que ha ido descubriendo.
Entre los aspectos que más ha destacado se encuentran la singularidad de los vinos de Mallorca, así como su carácter mineral y salino. Características que, según su percepción, aportan a los vinos una personalidad diferenciada y una clara conexión con el territorio insular.
En este sentido, una de las reflexiones que ha compartido durante su visita es que los vinos de Mallorca no tienen nada que envidiar a los vinos de otras grandes regiones vitivinícolas.
Bortone ha puesto en valor que se trata de vinos únicos, con una esencia propia, una característica especialmente relevante en un momento en el que los consumidores y los profesionales del sector buscan cada vez más vinos capaces de transmitir el origen y la personalidad de su territorio.
La mineralidad y la salinidad percibidas durante la cata contribuyen, precisamente, a esta identidad y ofrecen una expresión particular del entorno mediterráneo de Mallorca.
139 referencias para descubrir la diversidad de Mallorca
El número y la variedad de las muestras catadas han permitido realizar una radiografía especialmente amplia de la producción vitivinícola de la isla.
139 referencias en solo dos días, con representación de diferentes tipologías de vino, han puesto de manifiesto la riqueza de un sector que combina tradición, variedades autóctonas, innovación y diferentes formas de entender la elaboración del vino.
Los espumosos, blancos, rosados, tintos y dulces catados han aportado perspectivas diferentes, pero con un denominador común que Bortone ha ido identificando a lo largo de las jornadas: la capacidad de los vinos mallorquines para mostrar una personalidad propia.
Esta diversidad también permite entender que hablar de vino mallorquín significa hablar de un conjunto de realidades diferentes, en las que cada bodega aporta su propia interpretación del territorio.

Una mirada que va más allá de la DO Pla i Llevant
El recorrido de Bortone ha incluido también vinos procedentes de la DO Binissalem y de Vi de la Terra Mallorca.
De este modo, la visita ha ofrecido una visión más global de la vitivinicultura de la isla y ha permitido comparar diferentes expresiones y procedencias.
La posibilidad de catar una muestra tan amplia de vinos en un periodo tan concentrado ha facilitado una lectura transversal de Mallorca como territorio vitivinícola, con diferentes zonas, variedades, suelos y maneras de elaborar.
El resultado es la imagen de una isla con una gran diversidad de vinos, pero al mismo tiempo con una marcada identidad mediterránea.
Mallorca, al nivel de las grandes regiones vitivinícolas
Una de las reflexiones más destacadas de la visita ha sido precisamente la comparación con otros territorios vitivinícolas.
Según las impresiones compartidas por Bortone durante las catas, los vinos de Mallorca tienen nivel y personalidad para situarse junto a los vinos de otras regiones vitivinícolas reconocidas.
Más allá de las puntuaciones concretas o de la valoración individual de cada referencia —que todavía está pendiente de conocer—, esta primera impresión pone en valor uno de los principales activos del vino mallorquín: su capacidad para ofrecer una identidad diferenciada.
No se trata solo de elaborar buenos vinos, sino de elaborar vinos capaces de transmitir una esencia y explicar un lugar.
Y es precisamente esta singularidad la que puede convertirse en una de las grandes fortalezas de los vinos de Mallorca en los mercados nacionales e internacionales.
Una primera aproximación que tendrá continuidad
La visita de Davide Bortone ha sido, por tanto, una primera aproximación en profundidad a una parte muy significativa de los vinos que se elaboran en Mallorca.
Con 139 referencias catadas y más de 40 bodegas participantes, estas dos jornadas han permitido poner en contacto a una amplia representación del sector vitivinícola mallorquín con un profesional especializado en el mundo del vino y la comunicación vitivinícola internacional.
Las primeras impresiones compartidas durante la cata han sido especialmente positivas, con una valoración de la singularidad, la mineralidad y el carácter salino de los vinos, así como de su capacidad para ofrecer una esencia propia.
La valoración final de Davide Bortone sobre los vinos catados se dará a conocer una vez finalice su proceso de análisis y valoración. Cuando dispongamos de sus conclusiones, actualizaremos esta información y compartiremos una nueva publicación con sus impresiones finales sobre los vinos de Mallorca y, especialmente, sobre las referencias catadas de la DO Pla i Llevant.
Por ahora, queda una primera impresión clara después de dos jornadas y 139 vinos: Mallorca tiene una voz propia dentro del mundo del vino. Una voz mineral, salina, mediterránea y, sobre todo, singular.
Esta actividad se ha llevado a cabo con el patrocinio de la Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medi Natural, y está cofinanciada por la Unión Europea.






