15/05/2020. ABR Comunicación: videmallorca@gmail.com

El oidio es una enfermedad de la vid provocada por un hongo que puede causar graves efectos sobre las uvas y, posteriormente, en los vinos. Recibe estos nombre porque los síntomas del ataque son como si se hubiera sacudido ceniza sobre las plantas.

Estos hongo (Uncinula necator) tiene un ciclo biológico en el que se combina la fase asexual yla sexual. En otoño el micelio puede producir formas de resistencia que les permite pasar el invierno. En las yemas de la planta se sitúan las fomes asexuales y en los sarmientos las sexuales. Cuando la temperatura sube a 15º C y hay humedad elevada pueden germinar y comenzar el ataque que se puede alargar durante todo el ciclo de la viña, aunque este está regulado por la temperatura. Entre los 25-28ºC es cuando el hongo es más activo, hacia los 35ºC cesa en su ataque y si la temperatura sube por encima de los 40ºC, muere.

Puede atacar todas las partes de la planta con el típico aspecto de estar cubiertas del polvillo blanco. Este aspecto está provocado por el crecimiento del micelio, resultado de la germinación de las esporas. Este micelio no penetra dentro de la planta sino que se extiende por encima de sarmientos, hojas, flores y frutos. Por debajo del micelio se forman manchas oscuras, las mismas que puedne observarse sobre los sarmientos al vanzar la temporada. El peor efecto del ataque se da sobre las uvas ya que con su ataque para el crecimiento de la piel de los granos que puede quedar abiertos permitiendo la entrada de otras patologías
El efecto que puede tener la enfermedad sobre el vino es muy importante ya que si hay un 8% de uvas afectadas por el hongo se empiezan a notar aromas no deseados como de humedad. A medida que aumentan los porcentajes de uvas afectadas el vino va perdiendo mucha calidad por los malos sabores que se generan.

La mejor manera de actuar contra el oidio es la lucha preventiva cuando se dan las condiciones climáticas preferidas que se dan en la primavera y el verano. Cuando se dan las condiciones de tiempo primaveral y estival los viticultores tratan los viñedos. El tratamiento se hace a base de azufre que puede ser aplicado en polvo o en disolución en agua. Con la temperatura el azufre sublima, pasa de sólido a vapor y puede quemar los micelios. Se pueden dar tratamientos combinados contra el mildiu y el oidio puesto que es pueden combinar los dos principios activos: cobre contra el mildiu, azufre contra el oidio.
Las variedad autóctonas son las más resistentes: Callet, manto negro o giró. Las más sensibles son las internacionales: moscatel, chardonnay y syrah. Cabernet Sauvignon y Merlot también son resistentes
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