24/06/2025 BMA Comunicación: promocio@doplaillevant.com

En los viñedos de la DO Pla i Llevant, la naturaleza avanza y el paisaje cambia con ella. Tras la floración, llega uno de los momentos más determinantes del ciclo anual de la vid: el cuajado.
Este proceso, a menudo discreto y poco visible a simple vista, es fundamental para el futuro de la cosecha. El cuajado se produce cuando las flores fecundadas comienzan a transformarse en pequeños granos de uva. Es el punto de inflexión en el que la flor da paso al fruto, marcando el inicio visible del racimo que, más adelante, dará vida a nuestros vinos.
La polinización, que tiene lugar durante la floración, es esencial para que el cuajado se desarrolle correctamente. En este proceso, el polen alcanza el ovario de la flor y, si las condiciones meteorológicas son favorables, se inicia la formación del fruto

El cuajado no solo determina la cantidad de uva que producirá cada cepa, sino también la calidad potencial de la cosecha. Factores como la temperatura, la humedad o el viento pueden influir de forma decisiva en este momento. Un buen cuajado significa una cosecha bien formada, equilibrada y con gran potencial enológico.
En la DO Pla i Llevant, seguimos de cerca cada etapa del ciclo vegetativo de la vid. Conocer y entender estos procesos nos permite cuidar mejor nuestros viñedos y ofrecer, año tras año, vinos que expresan la esencia de nuestra tierra






